Para hacerte visible, ser reconocido y cultivar tu marca personal deberás retomar contactos olvidados, asistir a las ferias, organizar tus propios eventos, participar de manera activa en alguna asociación y ser un prescriptor desinteresado. ¡Sin complejos!

En el proceso de cultivar tu marca personal, tienes que dar la cara. Para saltar a la arena pública, la estrategia pasa por colaborar en los medios de comunicación, encargar encuestas, impartir charlas…

Conforme te vayas haciendo un nombre como especialista, es conveniente que te plantees otras acciones públicas que te permitan ir consolidando más y más tu reputación.

Asiste a actos

Ponte al día de cuáles son los principales eventos (ferias, congresos, seminarios, conferencias, presentaciones de libros o productos, etc.) a los que te interesa asistir para conocer el ‘quién es quién’ de tu sector. En estos actos debes adoptar una actitud activa, “ir plantando la semilla en la mente de toda esa gente”, tal como apunta Pérez Ortega. Procura intervenir en los debates, conferencias y mesas en que estés presente, y haz preguntas que te permitan tanto dejarte ver como conocer más acerca del resto de asistentes y sus necesidades. En todas estas ocasiones, “acuérdate de ir siempre con tu tarjeta , transmitiendo tu mensaje”, señala Pérez Ortega.

Retoma los contactos

Después de un evento de este tipo, lo normal es que acabes volviendo a tu oficina con un puñado de tarjetas de nuevos conocidos de tu sector. Es oportuno que, pasados unos días, retomes el contacto con ellos a través de un e-mail o una llamada de teléfono, ofreciendo una cita (casi nadie se niega a tomar un café), y poder conversar con calma. No debes preocuparte de salir de ese encuentro con un contrato en la mano, sino de explicar bien todo lo que puedes ofrecer como profesional, y dejar que el boca-oreja haga su trabajo.

Prescribe, haz favores…

Cuando tengas ocasión, ejerce como prescriptor de las personas que forman parte de tu red de contactos. Hablar bien de ellos a otros a los que le puedan ser útiles sus servicios es una forma de fortalecer tu red y llegar a nuevos contactos, dentro de una cadena de favores recíprocos.

Asóciate

En prácticamente cualquier sector existen una o más asociaciones patronales que juegan un papel activo. Hacerte miembro de alguna de ellas es una vía para conocer a otros profesionales con intereses comunes. Trata de implicarte lo más posible en las actividades de la asociación y no te importe asumir responsabilidades en su funcionamiento, aunque no exista una compensación económica. Sólo el hecho de poder presentarte en sociedad como miembro o representante de esa asociación puede ayudar a fortalecer tu imagen como profesional de referencia.

Organiza tus propios eventos

Otra opción es que convoques tú mismo tus propios eventos en los que, por ejemplo, invites a potenciales clientes a una charla formativa sobre contenidos que estén relacionados directamente con tu área de trabajo. A cambio de asumir el coste de ese acto, y de brindar a la audiencia alguna información y datos novedosos, tendrás la oportunidad de publicitar la bondad de tus servicios ante un público receptivo al discurso. También ganas visibilidad. Yendo un paso más allá, con ocasión del encuentro puedes ofrecer al cliente que pruebe de manera gratuita la eficacia de tu producto.

Ofrécete en tu empresa, sin complejos

De la misma manera, como trabajador por cuenta ajena puedes hacer uso del networking y redes sociales para mejorar tu notoriedad.

Imparte conferencias

Como recomienda Pérez Ortega, “existe una gran demanda de conferenciantes y hay que intentar meterse en ese circuito”. Sin necesidad de ser un gurú famoso al que se rifen los congresos, existen otros foros y audiencias a los que tienes posibilidad de acceder si escoges bien la ocasión y el mensaje:

  • Como miembro de la asociación sectorial. Puedes ofrecerte como conferenciante en los actos que ésta organice. ¿Sobre qué temáticas? Piensa en lo que tenga de interesante tu propia experiencia profesional. Por ejemplo, podrías explicar de qué manera has conseguido ahorrar costes en un determinado proceso, o tu fórmula para ganar tiempo… En suma, todas esas buenas prácticas empresariales que hayas tenido ocasión de de-sarrollar en tu negocio y que puedan resultar de interés para el resto del sector.
  • Busca enfoques originales para atraer la atención. Saca, por ejemplo, ideas de las noticias de actualidad. Si eres un arquitecto de interiores y prevés que por culpa de la crisis muchas empresas tendrán que trasladarse a oficinas más pequeñas, podrías centrar tu charla en contarles cómo aprovechar al máximo el espacio de un local. Piensa siempre en problemas concretos y posibles soluciones para ellos.

Colabora con los medios de comunicación

Si quieres conseguir repercusión en la prensa, debes intentar facilitar su trabajo. Neus Arqués recuerda cómo “los periodistas buscan noticias y los emprendedores, visibilidad. Para encontrarnos, necesitamos repensar nuestro mensaje para que no sea mera propaganda. Noso-tros somos expertos en nuestro sector. Si nos acercamos a los periodistas que cubren dicho sector –apunta– y les proponemos contenidos útiles (análisis de tendencias, comentarios sobre un hecho noticiable, entre otros), entramos en una situación en la que todos ganan”.

  • Encarga encuestas. Es cuestión de echarle imaginación. Por ejemplo, muchas empresas consiguen un hueco en los titulares encargando estudios que hablan sobre su producto, aunque de forma indirecta. Si vendes tornillos, siempre será mucho más fácil que atraigas la atención mediática con un estudio donde se lea que “seis de cada diez españoles practican el bricolaje”, que con una nota de prensa simplemente ensalzando las virtudes de tus tuercas.
  • Cultiva la relación con el medio. En su libro Marca personal, Pérez Ortega incluye un artículo irónico titulado Cómo convertirse en un gurú (y vivir de ello) en donde puede leerse el siguiente consejo respecto al trato con los periodistas: “Los medios de comunicación, especialmente la prensa escrita, necesitan diariamente contenidos interesantes. Si eres capaz de proporcionárselos y convencerles de que lo que ofreces es atractivo, sólo tienes que investigar un poco sobre el contacto adecuado, hacer una llamada (o varias) y tomarte un café con él o ella. Con el paso del tiempo, si los artículos que elaboren alcanzan cierta notoriedad y satisfacen alguna necesidad, serán los responsables de los medios de comunicación quienes te llamen a ti”.

Escribe un libro

Como subraya también este experto “escribir un libro, igual que aparecer en prensa, es todavía muy importante en este país, de tal forma que si estás ahí significa que eres un gurú”.

Si tienes claras las ideas, plantéate la opción de poner por escrito en un volumen todos tus conocimientos sobre tu especialidad. Busca editoriales especializadas a las que le pudiera interesar la obra y, si esa vía no está a tu alcance, ten en cuenta que no sólo los grandes sellos publican libros: universidades, academias, cámaras de comercio, asociaciones sectoriales… Son muchas las instituciones que editan sus propias obras. Revisa tu agenda de contactos y busca una forma de llegar a ellas.

  • Mueve la obra. Plantéate incluso la opción de la autoedición, aunque ello te suponga un coste. Un volumen con no más de 500 ejemplares de tirada te puede servir para promocionarte dentro de tu círculo. Regala la obra a tus contactos, házselo llegar a la gente que te interesa que te identifique con esa marca… Como pone de manifiesto Pérez Ortega, el aval de presentarte como autor de un libro sobre determinada materia automáticamente “hace que te conviertas en una referencia”.

Algunos fallos comunes que debes evitar

  • Una marca personal debe contener un equilibrio entre tres variables: relevancia, confianza y notoriedad. El resultado de una dosis excesiva de cualquiera de ellas es un desposicionamiento. Un caso claro, afirma Pérez Ortega, sería el de algunos restauradores en los que “cada vez pesa más la variable visibilidad. Son relevantes en lo suyo, pero de repente opinan sobre todo, dan clases a los consultores, etc. En el momento en que te sales de tu especialidad vas perdiendo credibilidad”.
  • Ten presente que antes de intentar dar cualquier salto mediático deberás tener claros tus objetivos profesionales. Este es el orden de proceder y no al contrario, tal como recuerda el consultor Alfonso Jiménez: “Nunca recomendaría a un joven profesional intentar dar conferencias o salir en los periódicos si detrás no hay ya una base”.

Inspiración: www.emprendedores.es